
Se podría decir que 1280 almas engaña a primera instancia. Cuando comienzas el libro se te presenta al protagonista, el sheriff Nick Corey, como un patan ingenuo y garrulo que es humillado por su esposa, por sus vecinos y hasta por el sheriff de otro condado. Pero conforme avanza la novela te vas dando cuenta de que en absoluto es imbecil, todo lo contrario, es extraordinariamente inteligente, y usa esta inteligencia para lograr sus fines que son volver a ser elegido sheriff de Potts County, Nick Corey se convierte en uno de los mejores malvados que he leído y a pesar de todo lo que hace (y deshace) uno logra empatizar con él. Este libro, al igual que otros del mismo autor, tiene mucha mala leche aunque tambien tiene mucho más humor. Thompson no se corta al reflejar la corrupción, el incesto o el racismo.
Gran libro del no menos grande Jim Thompson, autor de, entre otros, La huida, El asesino dentro de mi, Los timadores, Un cuchillo en la mirada y guionista de Atraco perfecto y Senderos de gloria (peliculón del quince esta última) ambas de Stanley Kubrick. Aunque he de reconocer que con Thompson me cuesta ser objetivo.
